
BOGOTÁ ESCENIFICADA. SIGLO XX: CUATRO OBRAS DE TEATRO
Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar
Actriz y directora. Tuvo gran importancia dentro de la actividad teatral del país a partir de la segunda parte del siglo XIX, hasta los años ochenta. Su recorrido actoral se puede rastrear a través de las giras artísticas que abarcaron gran porción del territorio colombiano, según se desprende de las columnas periodísticas de distintas urbes. Dicho recorrido es, asimismo, intermitente, dado que el país padeció varias revoluciones y guerras intestinas por motivos políticos. En consecuencia, el recorrido de Escobar se puede resumir así: comenzó su actividad en las tablas con una compañía dramática nacional en 1850, junto con los más importantes actores bogotanos del momento. En 1855 formó parte del elenco, como primera dama, de la compañía dirigida por Lorenzo María Lleras, que se presentó hasta 1858 en el Coliseo de Bogotá. Posteriormente, en una nueva compañía realizó una temporada en el Teatro de Novedades, de Bogotá.
Con un grupo de artistas visita Antioquia y el sur del país. En 1864-1865 reaparece en Bogotá, en el Coliseo, integrada su compañía a otra dirigida por Honorato Barriga. En 1866, realiza temporada en Medellín y otras poblaciones de Antioquia y el Cauca. Después de un receso volvió a conformar con sus antiguos colegas otra compañía nacional, y a partir de 1869, estableció con su esposo, el actor Guillermo Eloy Isaziga una compañía con la cual viajaban por el Valle del Cauca, poblaciones de Antioquia, actual Caldas y Bogotá. Aparentemente su actividad teatral con la compañía es continua, en la medida en que las circunstancias políticas del país lo permitieran, hasta 1881 o 1882, en que ella pasa a ser la directora de la Compañía de los Isáziga y en Bogotá, para la temporada de 1882, se une con el actor Domingo Torres y se desempeña como primera dama y directora. Los comentarios periodísticos en Bogotá elogiaron su actuación en varias obras, sin especificar detalles.
Por su parte, Eladio Gónima Ch. en la temporada que realizó en 1866, en Medellín, se refiere así a ella:
"Doña Margarita habría sido una buena actriz sin esa deplorable declamación llorona de la escuela antigua. En la comedia que se reducía al tono natural, demostraba su inteligencia. Buenas maneras, movimientos apropiados y dicción escogida. Tales eran las dotes de esta señora".
De lo cual se puede deducir que a Gónima no le gustaba la actuación de Margarita en los dramas, por la manera anticuada como encarnaba dichos papeles, pero sí se sentía satisfecho con su naturalidad en las comedias. En 1882, en la temporada bogotana, la prensa ratifica a Margarita como excelente primera dama, con prestigio en el medio.

Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar

Artículo publicado en: Teatro colombiano contemporáneo. Antología (1992). Centro de Documentación Teatral. Madrid, España. Esta obra se puede leer en

El presente artículo fue publicado en un número monográfico de la revista Gaceta dedicado al poeta José Asunción Silva, cuya