
BOGOTÁ ESCENIFICADA. SIGLO XX: CUATRO OBRAS DE TEATRO
Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar
Nació en Medellín, el 9 de mayo de 1949 y murió en Bogotá el 9 de mayo de 2015.
Actriz. Nieta de los fundadores de la Compañía de Teatro Cardeño que, desde finales del siglo XIX y hasta los años treinta del siguiente siglo, recorría los caminos de Antioquia y otras regiones del país, presentando sus espectáculos, variando su repertorio según los cambios de época y los gustos del público. Hija de la actriz Lilia Cardeño y del actor Alfredo Dávila Vázquez, quien tenía 20 años en el momento en que se unió con Lilia, una joven de 14 años.
Con la anterior referencia se puede deducir que María Eugenia Dávila nació en la carreta de Tespis y heredó el talento de su familia materna, como se desprende de sus palabras en una entrevista periodística:
“Yo nací en el teatro, durmiendo en los camerinos y viendo tras bambalinas a mi madre. Trabajé con ella por primera vez en mi vida, diciendo una frase en la obra Genoveva de Brabante. En casa yo actuaba ante un espejo, lloraba con mis muñecas y repetía el drama de las esposas abandonadas. Nunca quise ser una actriz, simplemente lo era".
Cuando María Eugenia tenía seis años, el actor y director Pepe Montoya la escogió para interpretar el papel del Niño Jesús, en un drama sacro. Al poco tiempo, Gonzalo Vera Quintana, director de radioteatro, la llamó para que representara un conejo en un programa infantil; aunque, María Eugenia terminó asumiendo el papel infantil protagónico, porque la niña que hacía ese papel no llegó a la representación. A partir de este momento, María Eugenio continuó participando en montajes de cuentos infantiles, dirigidos por Vera Quintana y Miguel Ayuso.
En 1959, con solo diez años, le asignaron un corto papel en la primera telenovela colombiana: El 0597 está ocupado. A los doce ya había encarnado varios personajes al lado de Alicia del Carpio, en el programa Gente menuda y en Claudia y sus fantasmas. María Eugenia era Claudia, la niña que había creado un fantasma y hablaba con él. En dicha época ya era reconocida en el medio, y combinaba sus actuaciones con los estudios de primaria y bachillerato. Además, recibía clases de actuación con maestras particulares, dado el poco tiempo del que disponía.
A los trece años empezó a actuar en Teleteatros, con el director Bernardo Romero Lozano, a quien ella consideró siempre su gran maestro. Su primer teleteatro con Romero Lozano fue Yerma (1964), de Federico García Lorca. Un año más tarde, en 1965, interpretó a Adela en La casa de Bernarda Alba, con la que ganó su primer premio, un Nemqueteba de Oro. Con su actuación en A puerta cerrada, de Jean Paul Sartre, le significó el segundo Nemqueteba de Oro, como mejor actriz. También trabajó en Metamorfosis, de Franz Kafka, Lo que no fue, de Somersten Maugham, Picnic, de Fernando Arrabal, Delito en la isla de las cabras, de Ugo Betti, y otras obras más.
Viajó a ciudad de México, cuando tenía diecinueve años. Allí, pasó un tiempo en una comuna hippie, en la que algunos de sus integrantes, entre ellos María Eugenia, se rapaban el cabello. En la capital mexicana tuvo la oportunidad de trabajar en algunas telenovelas, comedias y películas, una de ellas titulada Claudia y el deseo (1970), dirigida por Miguel Zacarías. Regresó al país en 1972, invitada por Fernando Gómez Agudelo para encarnar a María, adaptación para televisión de la novela de Jorge Isaacs. En este periodo, María Eugenia fue invitada, asimismo, a participar en el Teatro Popular Caracol, que era una serie creada por Jaime Botero Gómez, entre 1972 y 1978, en la que se representaban obras de la literatura nacional y universal, adaptadas al medio.
Igualmente, actuó en “Panamá y su separación de Colombia”; uno de los capítulos de la serie Revivamos nuestra historia, producida por Eduardo Lemaitre. Asumió papeles en “José María Córdova” y “Pedro Claver, el esclavo de los esclavos”, miniserie de ficción histórica, filmada entre 1979 y 1980.
Con el paso de los años, vinieron otras series televisivas y telenovelas, en las que ella participó, y cuyo número sobrepasa las treinta producciones. Entre los títulos se hallan Manuelita Sáenz, Hato Canaguay, La mala hierba, El bazar de los idiotas, Pero sigo siendo el rey, El buen salvaje, Hojas al viento, El diario de una enfermera, Marina de noche y Quieta Margarita, etc. Uno de sus últimos papeles en este tipo de programas fue en Señora Isabel y Rosas al atardecer, antes de retirarse casi por completo del medio, en 1998, dado que directores y productores no volvieron a contratarla por sus excesos con el alcohol y las drogas que la llevaban a incumplir sus compromisos durante los periodos de grabación. Regresó a la actuación en 2010, en la telenovela Amor en custodia y luego en Muñeca brava.
Estos trabajos artísticos le valieron el reconocimiento del público y de la crítica, por lo cual recibió varios premios como mejor actriz, entre ellos en: Antena de la Consagración en 1977, dos premios Simón Bolívar, dos India Catalina, uno del Festival de Cine de Bogotá, otorgados por la prensa y la televisión.
En una entrevista que concedió a la Revista TV y Novelas (núm. 065. Abr. 12: 1993), María Eugenia expresó su única frustración, el no haber podido cantar profesionalmente:
"Yo cantaba muy bien, ahora no tanto, pero recuerdo que llegaba a tonos muy altos y, bueno..., nunca tuve la oportunidad; además, en esa época no podía cantar porque era actriz y no cantante. Yo nací actriz, pero a los siete años quería ser cantante, o cantante actriz, porque sabía que los actores norteamericanos cantaban, actuaban y bailaban".
En el cine, María Eugenia formó parte del reparto de varias películas colombianas: Karla contra los jaguares (1974), de Juan Manuel Herrera; Tiempo de morir (1985), de Jorge Alí Triana; Esposos en vacaciones (1978), de Gustavo Nieto Roa; María Cano (1990), de Camila Loboguerrero; Bolívar soy yo (2002), de Jorge Alí Triana, y Esto huele mal (2007), también de Jorge Alí Triana, basada en la novela homónima de Fernando Quiroz.
Actuación en las tablas
En 1967 fue contratada por el director catalán Esteve Polls i Condom, que formó la compañía Teatro Popular Colombiano. María Eugenia actuó en algunos montajes y viajó con esta compañía a Centroamérica. En Costa Rica la compañía se disolvió. Polls se asentó en este país, donde estableció la Compañía Nacional de Teatro y María Eugenia viajó a México.
En 1980 actuó en el café concierto de Luis Fernando Orozco, con la pieza Aló, aló, la incomunicación. En 1986, en el Teatro Nacional, en La dama de las camelias, de Alejandro Dumas (hijo), adaptación de Jorge Plata, dirección de Ricardo Camacho. Alternaba el papel de Margarita Gautier con Fanny Mickey. En 1989, en El regreso del tigre, de Luis Agustoni, bajo la dirección de Manuel José Álvarez, en el Teatro Nacional.
Dos obras de teatro, inspiradas en la actriz se han subido al escenario. La primera, representada en mayo de 2000, en honor de la actriz, es un monólogo titulado El despojamiento, presentado en el teatro del Círculo Colombiano de Artistas, CICA. Y la segunda, el 16 de mayo de 2018, Nostalgia o Cómo María Eugenia Dávila se quedó en mí. Creación colectiva original del Teatro Vulnerable, bajo la dirección de Milton Lopezarrubla, presentada en el Teatro La Sala.

Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar

Artículo publicado en: Teatro colombiano contemporáneo. Antología (1992). Centro de Documentación Teatral. Madrid, España. Esta obra se puede leer en

El presente artículo fue publicado en un número monográfico de la revista Gaceta dedicado al poeta José Asunción Silva, cuya