
BOGOTÁ ESCENIFICADA. SIGLO XX: CUATRO OBRAS DE TEATRO
Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar
Nació el 4 de octubre de 1947 en Orocué (Casanare). Novelista, ensayista, actor, dramaturgo y director fundador del grupo Fundación Artística Gangarilla, desde 1991. Docente de varias universidades, del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, y de la Escuela Superior de Teatro del Distrito.
Concluyó sus estudios de Psicología en la Universidad Nacional de Colombia, en 1982. Con relación a su formación teatral, estudió Artes Escénicas en la Universidad de América (1970) y a partir de ese momento continuó preparándose por medio de posgrados, cursos y seminarios en: Pedagogía teatral (Sena, 1988), Gerencia y Gestión Cultural (Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario), Lenguajes no verbales, Dirección teatral, Narración oral, Dramaturgia teatral, Dramaturgia para guiones de cine y televisión (Universidad Externado de Colombia, 1990), entre otros títulos obtenidos por el autor.
Dada su larga trayectoria, recibió algunos premios y reconocimientos por algunas de sus actuaciones en diferentes montajes, a la dirección de obras, el Premio Nacional de Literatura, modalidad Dramaturgia, otorgado por Colcultura, 1995; una beca para la escritura de uno de sus ensayos por parte del Banco de proyectos culturales del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, IDCT, 1999, y por su participación en festivales de teatro estudiantil y barriales.
Campos tiene varias novelas escritas, todavía inéditas. Entre estas se pueden encontrar títulos como: Clavileño el Alígero, El cargador y El faro de la luz perpetua. Con relación a sus notas y ensayos sobre la literatura y el teatro, unos cuantos títulos pueden informar sobre sus intereses intelectuales en este campo: “Elementos, objetivos y clasificación del teatro contemporáneo”, “El teatro de elite”, “Hernández y Rulfo van al teatro”, “Un concepto de profesionalismo en el teatro popular”, “Análisis literario y de imágenes sobre la obra Metamorfosis de Franz Kafka”, “La función poética del cuerpo del actor” y otros ensayos más; además, redactó dos cartillas: Cartilla de expresión corporal y Cartilla de expresión oral.
Como actor estuvo involucrado en un buen número de montajes, realizados con el grupo de la Universidad América, bajo la dirección de Luis Alberto García. Posteriormente, con esta misma agrupación, a finales de los años sesenta y setenta, Campos fue asistente de dirección y luego director de varios montajes. Después de esta experiencia, a partir de 1974 y hasta 1994, pasó a dirigir el Teatro Estudio Sena, agrupación para la cual escribió obras originales e hizo versiones literarias para el teatro, las cuales también dirigió y puso en escena.
Esta faceta de adaptador, que Campos desarrolló durante décadas, dio sus frutos teniendo como base textos de autores como los del poeta Miguel Hernández (del libro Bocas de ira); Miguel de Cervantes Saavedra (El Quijote); Juan Rulfo (textos de El llano en llamas y Pedro Páramo), Tomás Carrasquilla (A la diestra de Dios Padre); Gabriel García Márquez (La mama grande y Blacamán), Frank Kafka (Abogados y La metamorfosis); Bertold Brecht (La infanticida Mery Farrar y El soldado muerto) y otros autores y mitos universales. Estos montajes los realizó con el Teatro Estudio Sena, con la Escuela Superior de Teatro del Distrito y con su agrupación Gangarilla.
Así mismo, creó la obra La máquina (1970), cuya temática es política y con pocos elementos verbales, pues el autor puso el énfasis en la expresión corporal y en sonidos vocales; fue estrenada por el grupo La Ventana, en Bogotá. Después de la anterior experimentación, en 1996, el autor creó un texto unipersonal donde también predominan las acciones físicas, titulado Toten y tabú, inspirado en textos de Sigmund Freud, sobre la muerte del padre. Fue actuada y dirigida por él mismo.
Del repertorio del autor para público infantil y adolescente se encuentran los siguientes títulos: Los Tocarrunchos en la capital (1973), estrenada por la agrupación Chiminigagua, conformada por estudiantes de varios colegios. Este grupo no tiene ninguna relación con el grupo profesional del mismo nombre, Chiminigagua, que años más tarde se conformó en Bosa; Los cochinitos de la Colombina (1975), estrenada por el Taller de Arte Popular, Fucap, en Bogotá; Colasilla (1997); Primeros amores (1997-1998); Un cuento de navidad (1998), adaptación del cuento de Charles Dikens y El capitán Borreñiga (1992-1993).
Campos es autor y director de las piezas inéditas estrenadas en Bogotá: El convento (1970), estrenada por la Academia del Teatro Popular de Bogotá, TPB, como montaje de culminación de los estudios de arte dramático; El cadáver (1971), estrenada por el Taller de Arte Popular, Fucap; El antisocial (1974); El secuestro (1975); Karaspi y los 5 ladrones (1975); El Bobo de la Yuca se quiere casar (1975), farsa que cuenta una historia rural sobre el hijo bobo de una familia adinerada, cuyos padres lo quieren casar; Bichos (1976), y El maniquí (1990).
A partir de la década del noventa, cuando Campos estableció su propia agrupación, llamada Gangarilla, esta fue la encargada de poner en escena todas las obras, inéditas o publicadas, del dramaturgo y bajo su propia dirección. Entre sus títulos se hallan: Divertimento (1993), adaptación de farsas anónimas de la Edad Media y El Decamerón de Boccaccio, Cosmogonías (1996), La mejor de mis navajas (1995), tomada de la obra de Hernández Téllez; De sudores y lágrimas (1996); La compañía de los hermanos malambrunos (1996) y María y el soldado (1997-1998), entre otros títulos.
La obra publicada de Campos se titula Mujeres bajo sospecha (Bogotá, 1996), que está dividida en seis casos, con los siguientes títulos: Marianela, Comadre Mayo, La virgen de palo, La mamá de Isaura, La amiga de Lucita, Ana María Boavita. En 1995, fue ganadora del Premio Nacional de Cultura, en la modalidad de dramaturgia, y en 1997 fue estrenada en el Festival Iberoamericano de Teatro, de Bogotá, por el grupo Gangarilla, bajo la dirección del autor.
Al respecto de esta obra, en una entrevista con El Espectador, el autor declaró que para escribirla se había encerrado en su estudio y, poco a poco, fue encadenando las seis historias que la conforman. Cuando se le preguntó sobre esas mujeres, protagonistas de cada uno de los casos, contesta que:
“¿Las mujeres? Pues crecí con ellas. Con mi madre, quien llegó del campo a la ciudad con cuatro hijos detrás, con mis hermanas, y con el recuerdo de unas enfermeras que vivían en arriendo en la casa, hace muchos años. La obra está compuesta por esas imágenes sueltas que recogí”.

Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar

Artículo publicado en: Teatro colombiano contemporáneo. Antología (1992). Centro de Documentación Teatral. Madrid, España. Esta obra se puede leer en

El presente artículo fue publicado en un número monográfico de la revista Gaceta dedicado al poeta José Asunción Silva, cuya