Biografía

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Fausto,

CABRERA

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Nació el 4 de octubre de 1924, en Gran Canaria (España) y murió en Bogotá el 10 de octubre de 2016. Declamador, actor y director. Director de la Escuela de Teatro del Distrito, en Bogotá.

En 1930, la familia se trasladó a Madrid para tratar una enfermedad que le habían diagnosticado a la mamá de Fausto. Cuando la guerra civil español estalló la familia Cabrera y sus primos, los Graíño, salieron del país. El primer lugar al que llegaron fue a República Dominicana, en 1939. Allí, las dos familias buscaron cómo ganarse la subsistencia. Fausto trabajó de ascensorista, empleado de farmacia, mensajero, recepcionista. Caracas fue el siguiente destino. En esta ciudad se presentaba en el Salón de Arte Pegaso, donde realizaba recitales de poemas de Federico García Lorca. El 10 de enero de 1945, en el Teatro Municipal, presentó el espectáculo Noches de danza y poesía, con la bailarina venezolana Belén Núñez. Ella danzaba con música de Debussy, y reinterpretaba con sus movimientos los poemas que Fausto iba recitando. La función estuvo dividida en dos partes. La primera, dedicada a poetas americanos, y la segunda, a poetas españoles.

El 1 de diciembre de 1943, Manuel Rivas Lázaro, comediógrafo y crítico de arte, se reunió con un grupo de aficionados para organizar un Centro de Estudios Teatrales. Él fue quien aplicó por primera vez, en Caracas, en la formación de actores, ejercicios del método de Stanislavski, el gran teórico ruso del teatro naturalista. Cabrera participó de este centro y, posteriormente, continuó la formación actoral en Bogotá, con el director japonés Seki Sano, importante propagador de las teorías de Stanislavsky.

El siguiente destino fue Colombia, a donde llegó en 1945. En este país, en 1958, adoptó la nacionalidad colombiana. Su primer contacto con los espectadores colombianos fue en el foyer del Teatro Colón, como declamador. Luego emprendió una gira por las principales ciudades, organizada por su representante, el empresario y dramaturgo Salvador Mesa Nicholls. El siguiente periplo de recitales, tal vez fue el más largo acometido durante su carrera de intérprete de la poesía. Duró un año y cubrió casi toda la América del Sur. Quito: Casa de la Cultura y Teatro Sucre; Guayaquil, Cuenca, entre otras ciudades ecuatorianas; Lima, La Paz, Santiago de Chile y Buenos Aires, sitio donde se introdujo en diferentes medios teatrales y de comunicación. De regreso a Colombia ha conservado esta unión con la poesía, desde el escenario teatral o de la televisión y en las cabinas de la radio, contemporizando la propuesta y manteniendo el objetivo de divulgar la poesía hispanoamericana.

Se asentó en Medellín, y en 1951 trabajó en la Voz de Antioquia, dirigió programas como Tertulia literaria, Panorama intelectual, con la colaboración del poeta antioqueño Carlos Jiménez. Por último, Pro música y arte. También estuvo vinculado con la Emisora Claridad como director artístico, donde introdujo los programas: Armonía y Ensueño, y Radio Teatro Universal; éste último de dramatizaciones de obras literarias y teatrales. En Medellín también colaboró con el Teatro Experimental, del Instituto de Bellas Artes, creado por la Sociedad de Mejoras Públicas, en septiembre de 1950, la cual fue puesta bajo la dirección de Cabrera. El debut del grupo ocurrió el 29 de marzo de 1951, en el Teatro Bolívar, con la obra: Pescador de sombras, de Jean Sarment.

En 1954 se trasladó a Bogotá de manera definitiva y asumió la dirección del grupo escénico de La Voz de Colombia. En esta permaneció corto tiempo porque adquirió compromisos en la naciente televisora nacional. También dirigió grupos escénicos en el tradicional y reconocido espacio de la Radio Nacional llamado Teatro Dominical.

Estando en Bogotá, se conformó una compañía llamada Elvira Travesi que contó entre sus actores protagónicos a Fausto. El nombre del conjunto se debía a la actriz peruana Elvira Travesi, quien, con su esposo, el también director peruano Juan Urueta, se encontraban trabajando en la Voz de Bogotá, pues meses antes, ambos se habían desconectado de la compañía teatral con la cual habían llegado al país. El otro importante miembro era Salvador Mesa Nicholls, director y empresario.

Extensión Cultural del Municipio de Bogotá, dirigido por el intelectual Jorge Eliécer Ruiz, se apersonó de abrir una Escuela de Teatro Experimental, que puso bajo el mando de Cabrera. Cinco años estuvo en la dirección de la Escuela, en julio de 1958, renunció y empezó a hacer teatro de manera independiente. Ese mismo año fundó el grupo Nuevo Teatro Experimental con el que presentó la obra de Wilder Un tren Pullman llamado Haiawatha en el ii Festival de Arte (1958) y ganó el premio a mejor director de ese año.

El siguiente paso fue concretar la idea de un grupo más estable. Hacia octubre y noviembre de ese año cristalizó, finalmente, con la organización de El Búho, compuesto inicialmente por actores de la Escuela del Distrito y de la televisión. Entre los fundadores, además de Fausto, se encuentran: Mónica Silva, Santiago García y Joaquín Casadiego. Otras personas coadyuvaron para lograr el objetivo, o sirvieron de divulgadores: Bernardo Romero, Marcos Tychbrocjer, Nelly Vivas, Gabriela Samper, Carmen de Lugo, Paco Barrera, Aristides Meneghetti, entre otros; y más tarde, se involucró Carlos José Reyes. A medida que transcurre la vida artística de la agrupación, los nombres de sus integrantes cambiarían.

La vida artística de El Búho, a partir de su nacimiento y final disolución en el campus de la Universidad Nacional, se puede dividir en tres etapas: la primera (noviembre de 1958 a agosto de 1959), la de creación, la del trabajo conjunto con otros artistas, la del romanticismo y la de los montajes más exitosos; la segunda, caracterizada por la crisis y la superación de ésta; y el cambio a una nueva sede, el Teatro Odeón (noviembre de 1959-1960); la tercera y última, cuando El Búho se traslada a la Universidad Nacional (1961). El primer montaje en la Universidad fue Arlequinada, de Terence Rattingan, dirigida por Fausto y estrenada en el Teatro de Colón. En la Nacional la agrupación debe modificar sus propósitos iniciales por otro fundamental: dar instrucción a los estudiantes —de manera que puedan ser actores y se incorporen al movimiento teatral—, y realizar montajes con ellos. Al poco tiempo de estar en la Universidad, El Búho pierde su denominación inicial. En la Nacional (1961), Fausto dictó clases de interpretación, improvisación, lectura y expresión corporal.

Durante la primera etapa de El Búho, Cabrera dirigió en total siete obras en la sala, y al aire libre las siguientes: El avaro, de Molière; La guarda cuidadosa, de Miguel de Cervantes Saavedra y A la diestra de Dios Padre, de Tomás Carrasquilla. De esta época también data su exposición sobre uno de los conceptos que habían acompañado su práctica como director. Esto ocurrió cuando dirigió el montaje de Cristóbal Colón, de Michel de Ghelderode:

“Como director de teatro no me ha gustado hacer explicaciones sobre la obra que pongo en escena, ni justificar mi concepción y criterio de la misma. Hay dos razones para que esto no me guste: la primera, que nunca he sido muy dado a escribir. Soy hombre de teatro y no escritor. Y la segunda y más poderosa, que siempre he considerado que al público no hay que darle explicaciones ‘coaccionándolo’ con exposiciones verbales o escritas, anteriores a la representación y tratando de imponer una idea preconcebida que necesariamente tiene que tener el director de teatro. La obra de arte –si en realidad es arte y vale la pena– se explicará por sí misma”.

Para ilustrar aún más la orientación del repertorio de El Búho, y profundizar en su estilo de dirección, a continuación otros títulos de obras dirigidas por Cabrera: El club de los mentirosos, del franco-belga Michel de Ghelderode, traducida por Jorge Gaitán Durán; La causa encarnada, farsa de Arthur Adamov, traducida por Cecilia Laverde, obras con las cuales se estrenó la agrupación; Asesinato en la Catedral, de Thomas S. Eliot; Algo no dicho, de Tennessee Williams; Conversación sinfonieta, de Jean Tardieu; HK-111, de Gonzalo Arango; Cristóbal Colón, y Tres personajes y un drama, de Ghelderode; La causa encarnada, de Adamov. Un viaje feliz y Un tren pullman llamado Haiwata, ambas de Thornton Wilder, presentadas para inaugurar el III Festival de Teatro (1959).

Fausto Cabrera debutó en la Televisión Nacional el 22 de septiembre de 1954, como artista de la Empresa Egea, patrocinado por la Lotería de Cundinamarca, con La imagen y el poema y a dicho programa invitó a varios de los pintores jóvenes de entonces, e indiscutibles maestros de hoy; pasaba inicialmente a las 8 p.m., y estuvo al aire hasta 1955, durante un corto lapso. Por el mismo periodo, la empresa de publicidad, Ultra Limitada pretendió sostener una sección dramatizada, que inauguró el mismo mes de septiembre (1954), pero no pudo sostenerla por mucho tiempo. En esta sección, Cabrera presentó piezas del Teatro de Bolsillo, de Jean Cocteau, que es una versión del género Teatro de Cámara.

El ciclo vital de La imagen y el poema concluyó a comienzos de 1955 y su siguiente espacio fue La farsa, transmitido cada ocho días hasta 1956, cuando fue sustituido por Historia del teatro. La farsa empleaba quince minutos y la narración tenía continuidad de un programa a otro, hasta completar la historia. El director montó piezas como Cyrano de Bergerac, y El pescador de sombras, entre otros. Así mismo, a finales de 1955 trabajó con otra empresa, Época Limitada, en un programa de variedades que estaba dividido en secciones; contaba con una orquesta de planta dirigida por Alex Tovar, y presentaba bailes y canciones. Cabrera tuvo bajo su dirección un sketcht donde, como era su costumbre, también actuaba; el debut lo hizo con una adaptación de El ladrón indiscreto, de Enrique Jardiel Poncela. Como se recordará, las obras de este autor aúnan misterio y humor.

Siguiendo el orden cronológico, Fausto es invitado a participar en el Teleteatro y en Telediacto, dirigido por Romero Lozano. Así que actúa en: Un día en la gloria, de Víctor Ruiz Iriarte, interpretando a Don Juan. En el papel de Schubert trabaja en Sinfonía inconclusa, adaptación libre de la comedia Sinfonía inacabada, de Alejandro Casona, realizada por Bernardo Romero Lozano; en Prohibido suicidarse en primavera, de Alejandro Casona, y en otras más. También forma parte del elenco de Juicio en la selva, de Jaime Ibáñez, uno de los dos teleteatros que se hicieron al aire libre, en el Parque de la Independencia, y se transmitieron a control remoto. En dicho teleteatro sólo trabajaban los directores del momento: Eduardo Cuitiño, Bernardo Romero, Manuel Drezner, Fausto Cabrera y Julio Echeverri Saavedra.

En 1956 Fausto empezó a dirigir Teatro de Cámara que se transmitía cada quince días. Como director Fausto prefirió piezas del teatro moderno, de carácter íntimo y con altas exigencias actorales: “piezas de actor”, como se les clasificaba entonces. Sobre todo, mantuvo su sello característico de dirigir y actuar, de manera simultánea. En este primer año, las obras en las que obtuvo crítica favorable o se consideraron como un triunfo, fueron: La versión de Browning, de Terence Rattigan; Ha llegado un inspector, de John Priestley; Espíritu burlón, del autor inglés Noël Coward y La heredera. Las obras que no gustaron al público, “ni dieron satisfacción” al director Cabrera, como lo expresó a la prensa fueron: El malentendido, de Albert Camus; Héroes, de Bernard Shaw y Un drama nuevo, de Tamayo y Baus.

Para los últimos meses de 1959 los dramatizados se redujeron. Los sustituyó el Gran Tele-Teatro de los Jueves, que inicialmente estuvo bajo la responsabilidad de cuatro directores: Bernardo Romero Lozano, Fausto Cabrera, Boris Roth y Manuel Drezner. Al año siguiente se involucraron otros directores colombianos y, para el año sesenta y uno, compartieron dirección con Paco Barrero, Luis Linares, Eduardo Gutiérrez, entre otros.

Entre las obras dirigidas por Fausto en este nuevo camino emprendido por la televisión se encuentran: Gas, de Georg Kaiser (a finales de 1959), y al siguiente año: El momento de tu vida, de William Saroyan; El mono velludo, de Eugenio O’Neill, ambas adaptadas por Joaquín Casadiego; Sólo para locos; Una noche en el infierno; El corneta llanero, las dos primeras originales de Joaquín Casadiego y la última basada en una narración de Eduardo Caballero Calderón. Un drama nuevo, de Manuel Tamayo y Baus. En abril de 1960 el grupo teatral El Búho, bajo la dirección de Fausto, representó Asesinato en la Catedral, de T. S. Eliot, en el atrio de la Catedral de Bogotá, y se transmitió por control remoto por la Televisora Nacional. Para el año sesenta y uno dirige: Orestes, de Antonio Montaña; Una mujer sin importancia, de Oscar Wilde; El tiempo es un sueño, de Henry Lenormad; Cruce de sangre y ceniza, de Paco Alfonso; Ruleta, de Laszlo Fodor; Los bajos fondos, de Máximo Gorki, adaptada por Joaquín Casadiego; Aucassin y Nicolette; Arlequinada, de Terence Rattigan; Fuenteovejuna, de Lope de Vega, y Canción de navidad, de Charles Dickens.

Veinte años después, tras la larga permanencia en China (1963 a 1966), hacia 1971 fundó el "Frente común del arte y la literatura" que desarrolló hasta 1975, que era una propuesta radical de teatro popular. Regresó a China donde permaneció hasta 1975. Allí trabajó en el Instituto de Lenguas Extranjeras y en el Instituto Cinematográfico.

Cabrera regresó a Bogotá con deseos de revivir El Búho. Esto ocurrió a finales de 1979 y diferentes serían los nombres de los integrantes en esta nueva etapa. La primera actividad que emprendió fue el montaje de Otelo, de William Shakespeare, drama estrenado en el Teatro de Colón, en 1980, y presentado en otros escenarios como el popular de la Media Torta. Según Cabrera, la agrupación era una continuidad del grupo de 1958. Montó El doctor Manzanillo de Luis Enrique Osorio, estrenada en 1981. La obra se presentó varias veces en Bogotá durante ese año ochenta y uno, y fue el plato fuerte del homenaje que se le rindió a Osorio en noviembre de ese año.

El maestro Cabrera ha participado en el séptimo arte como actor, especialmente en películas dirigidas por su hijo, el cineasta colombiano Sergio Cabrera, cuyos títulos son: Técnicas de duelo: una cuestión de honor, libretos de Humberto Dorado. Ésta se terminó de producir en 1987 y se estrenó en 1988, en ella interpretó al personaje del Padre Troncoso; En 1993 representó a un anarquista español, Don Jacinto, en la película La estrategia del caracol. Las siguientes tres películas también dirigidas por Sergio fueron: Águilas no cazan moscas, en 1994; dos años más tarde Ilona llega con la lluvia, su personaje fue el Portero Astor, y en 1998 Golpe de estadio con el papel de Comandante Pepe. Durante este mismo año actuó en La deuda, bajo la dirección conjunta de Manuel José Álvarez y Nicolás Buenaventura e igualmente actuó en el largometraje Rizo, dirigidas por Ciro Durán.

Junto a Enrique Molina escribió la obra: El invasor (Espectáculo épico), estrenada en 1968 por la Escuela de Artes Escénicas, en Medellín. La copia mimeografiada que reposa en la Blaa contiene la siguiente anotación: "Don Gonzalo Jiménez de Quesada, esquema farsesco de la obra El invasor, escrita y dirigida por Fausto Cabrera y Enrique Molina. Abril 17, 1968". Director y autor de la pieza inédita Pepe y Luis, estrenada en Medellín por el Grupo Acción Colombia-España, representada en marzo de 1990, en el Teatro Pablo Tobón Uribe. Según palabras de su autor "la obra refleja la ambición del poder y el dinero de Pepe, en detrimento de Luis, su mejor amigo".

A lo largo de su vida Cabrera recibió premios y reconocimientos. Entre estos se encuentran los siguientes:

En 1956, Nemqueteba de Plata: mejor actor extranjero, por sus actuaciones en el programa Tele-teatro, dirigido por Bernardo Romero Lozano. En 1957, Nemqueteba de Plata: mejor director extranjero, por el programa Teatro de Cámara. 1957, en el I Festival Internacional de Teatro de Bogotá. Premio al segundo mejor conjunto, Teatro Experimental del Distrito Especial, director Fausto Cabrera. En 1958, Nemqueteba al programa Teatro de Cámara. En el mismo año, en el II Festival de Teatro de Bogotá, Premio al Mejor Director por la obra: Un tren pullman llamado Hiawatha, de Thornton Wilder. En 1959, durante el III Festival de Teatro de Bogotá, recibió el Premio al Mejor Actor, por el papel de Magis en El huevo, de Thornton Wilder. Obra presentada por la agrupación El Búho. En 1993, el Instituto Distrital de Cultura y Turismo le otorgó la Medalla al Mérito Artístico en la categoría Excelencia. En 1997, la Comisión Nacional de Televisión le otorgó el India Catalina: Por Toda Una Vida. En 1998, la Televisión Nacional le otorgó el premio Artista de Oro y, por último, en 2004, el Ministerio de Cultura de Colombia le concedió el Premio Nacional Vida y Obra.

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