
BOGOTÁ ESCENIFICADA. SIGLO XX: CUATRO OBRAS DE TEATRO
Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar
Nació en Barranquilla 1936 y murió en Bogotá en 2003. Marionetista.
De ascendencia italiana, su abuela llegó a Barranquilla a finales del siglo XIX. En esta ciudad tuvo cuatro hijos. Su hija menor, Josefina, se casó con Vittorio, uno de los marionetistas de la Compañía Sallici cuando esta llegó al país en una gira artística, en 1917. Se podría decir que, desde su nacimiento, el niño Ernesto llevaba en su sangre la semilla y el cariño por las marionetas.
El padre de Ernesto, Gino Aronna, era violinista y su madre, Carmen Solano, pianista. Por lo cual, es posible que Ernesto se hubiese inclinado por estudiar primero música. Luego entró a la Escuela Nacional de Arte Dramático, del Teatro de Colón, en Bogotá, dirigido por Víctor Mallarino. Como actor, sus primeros trabajos estuvieron dirigidos por Bernardo Romero Lozano; también formó parte del elenco de algunas compañías españolas que realizaron temporadas en Bogotá, entre 1955 y 1959. En este vaivén de compañías visitantes, en 1955 llegó al Colón la Compañía de Marionetas Salzburgo. Aronna quedó impactado con el espectáculo. A esta sensación se unió la herencia de los Sallici, que lo llevaron a convertirse en marionetista.
Para 1960, Aronna ya había iniciado su camino presentándose con su retablillo artesanal, en reuniones familiares. Poco a poco, fue conformando un grupo de marionetas, con el cual realizaba funciones gratuitas en colegios, escuelas y cárceles. Tres años después, decidió oficializar su grupo bajo el nombre de Marionetas de Santa Fe, con el cual obtuvo el primer premio en el Festival de Títeres del Colombo Americano (1966), organizado por Príncipe Espinosa. Las obras iniciales de Aronna tenía los siguientes títulos: El pesebre santafereño, La brujita buena y El rey con orejas de burro; igualmente, adaptaba óperas, zarzuelas, revistas musicales y obras sinfónicas, que empezaron a signar sus intereses en el repertorio y en la estética de sus futuras presentaciones. Dichas primeras adaptaciones fueron: Danzas polovtsianas, El pájaro de fuego y Tosca.
En su inicial trasegar artístico, Aronna conoció al maestro Antonio Angulo y a partir de ese momento se convirtieron en buenos amigos, motivo por el cual, fue su heredero artístico. El maestro Angulo le legó sus marionetas, telones, decorados y libretos. En los años setenta, Aronna realizó numerosos talleres en el Teatro del Parque Nacional, donde el maestro Angulo había estado durante décadas, y en 1978 inauguró su primera sala llamada El Tinglado, ubicada en el garaje de una casa, en la calle 76 con carrera quinta. Posteriormente, la Fundación Amigos del Arte, le cedió un espacio cultural, en la calle 45 con carrera 15, que tenía, entre otras ventajas, una sala de teatro en la que se realizaban funciones los fines de semana.
En 1979, el Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, le otorgó una beca para visitar infraestructuras culturales relacionadas con su arte, en varios países europeos. Este periplo dio sus valiosos frutos y reforzó las aspiraciones del marionetista; años más tarde, con los títeres y marionetas adquiridos en su viaje, más los que él había construido a lo largo de los años, creó un museo del títere, para lo cual constituyó la Fundación de Marionetas Ernesto Aronna de la cual fue su director. Abrió una sede permanente en la vieja sala del cine San Luis, donde se exhiben sus muñecos y realiza funciones. Su repertorio continuó estando formado por adaptaciones de óperas y zarzuelas, leyendas, cuentos populares, cuentos clásicos infantiles y piezas creadas por él mismo.
Entre las innumerables obras creadas y adaptados por el maestro Aronna, durante su impresionante ejercicio artístico, se pueden nombrar algunas de ellas: La Cenicienta. (1981), adaptación para teatro de marionetas del cuento de Charles Perrault; El caballero de la mano de fuego (1988), estrenada por el autor en 1989; Tío Conejo Zapatero (1992), adaptación para teatro de títeres basada en los relatos anónimos de la Costa Pacífica, estrenada en 1992; Dragón lengua escarlata; Los cuentos de abuelita; El encantador de serpientes; Los modernistas a go-go; El profesor sabelotodo; La cautiva del dragón (1995), adaptación para teatro de títeres de un cuento infantil árabe basado en la leyenda de san Jorge, estrenada en 1996 en el V Festival Internacional de Títeres La Fanfarria realizado en Medellín.

Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar

Artículo publicado en: Teatro colombiano contemporáneo. Antología (1992). Centro de Documentación Teatral. Madrid, España. Esta obra se puede leer en

El presente artículo fue publicado en un número monográfico de la revista Gaceta dedicado al poeta José Asunción Silva, cuya