
BOGOTÁ ESCENIFICADA. SIGLO XX: CUATRO OBRAS DE TEATRO
Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar
Nació en Bogotá en 1832 y murió en la misma ciudad en 1884. Abogado, periodista, poeta y dramaturgo.
Al morir Leopoldo Arias, le dedicaron algunas notas necrológicas en los periódicos, uno de ellos, el Papel Periódico Ilustrado (sept. 1884), publicó una larga nota firmada por Jerónimo Argáez, en la que se puede leer que: “La humildad fue, pues, el fondo, por decirlo así, del bellísimo carácter de nuestro querido Leopoldo, y ella se reflejaba sobre la sociedad con sus tranquilos y suaves resplandores. Su caridad era inagotable lo mismo que su benevolencia; sus maneras urbanas eran intachables… No tuvo ni una antipatía, porque nunca sirvió de obstáculo a las pretensiones de nadie, ni chocó con las vanidades del prójimo, por nimias o por exageradas que estas fueran”. Se escogió este fragmento porque expresa bastante bien el talente de este dramaturgo.
Así mismo, el periódico La Actualidad (Sept. 6, 1884) escribió una nota necrológica en la primera página. En uno de sus párrafos se puede leer que Arias Vargas: Era un soñador romántico, como casi todos los de esos años en que para los liberales la República no solo aparecía como una indiscutible forma perfecta de gobierno, sino como elk campo propicio a la fantasía y a los ensueños vagarosos”.
Arias Vargas estudió en el Colegio de San Bartolomé y en la Universidad Nacional de Colombia. Obtuvo el título de abogado en 1851. Siendo joven aún, fue miembro de Sociedad Republicana, agrupación política que influyó en la vida política de ese momento. También se desempeñó como Secretario de la Gobernación de Vélez. Más adelante, perteneció al grupo conocido popularmente como los Gólgotas, jóvenes que deseaban hacer reformas sociales y políticas en el país, y por lo cual fueron atacados desde otras orillas políticas. En 1854, tomó las armas para defender el Gobierno constitucional contra el general José María Melo. Además, fue Senador de la República durante dos periodos, 1855 y 1856.
Después de haber participado en política de manera vehemente se apartó de ella. Ejerció los cargos de Bibliotecario Nacional (1855-1866); Secretario de la Universidad Nacional (1867) y, posteriormente, Tesorero de la misma Universidad, trabajo que desempeñó hasta su muerte. Escribió, en asocio con Domingo Díaz Granados, en 1855, una colección de artículos que titularon Hojas perdidas.
Colaboró en los periódicos El Liberal, El Tiempo, El Neogranadino, y El Pasatiempo.
En su época, Arias fue un autor dramático reconocido. Autor de obras estrenadas por la Compañía Dramática Nacional, bajo la dirección de Lorenzo María Lleras. Sus títulos son: Besos que hieren (1856), drama inédito estrenado en 1856; Pascual Bruno. Drama en cinco actos, en prosa, basado en la novela de Alejandro Dumas; inicialmente se estrenó en el Coliseo bogotano con el título de Gemma de Castelnovo, y, posteriormente, fue publicado con el título que aquí se señala, en Bogotá, en 1857. Los principales periódicos bogotanos escribieron columnas sobre la obra y su representación, entre estos se hallan El Álbum y El Tiempo. Esta obra también se representó en otras ciudades del país, y en el Teatro Nacional de Caracas (Venezuela). En marzo de 1899 la presentó una compañía de aficionados en Quibdó (Chocó), y formó parte del repertorio de la compañía colombiana Palacio, a comienzos del siglo XX.

Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar

Artículo publicado en: Teatro colombiano contemporáneo. Antología (1992). Centro de Documentación Teatral. Madrid, España. Esta obra se puede leer en

El presente artículo fue publicado en un número monográfico de la revista Gaceta dedicado al poeta José Asunción Silva, cuya