
BOGOTÁ ESCENIFICADA. SIGLO XX: CUATRO OBRAS DE TEATRO
Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar
Nació en el municipio de Villa Rica (Tolima), en 1940 y murió en Bogotá, el 26 de diciembre de 1984.
Hombre de teatro fue actor, escenógrafo, tramoyista, apuntador y marionetista. Artista ambulante, recorrió varios países de América Latina y de Europa llevando su arte. Conocido bajo el seudónimo de El Tío Conejo.
Está considerado el primer titiritero moderno del Departamento del Tolima. Miembro de la Unión Mundial de la Marioneta, UNIMA. Asistió a numerosos festivales nacionales e internacionales en los cuales fue reconocido su trabajo creador. Aprendió el arte de los títeres con Jaime González, conocido como El Chaski, titiritero boliviano, Jairo Aníbal Niño y Fernando Ruiz Borrás, con quienes hacían presentaciones populares en zonas rurales y en pequeñas poblaciones del departamento. Perteneció a la Compañía de Carlos Emilio Campos, Campitos, con la que realizó varias giras por el país.
Durante un tiempo se estableció en Cartagena de Indias donde entabló amistad con la familia Zapata Olivella. Fueron estos hermanos quienes lo empezaron a llamar El Tío Conejo por su saga de historias cuyo protagonista era Tío Conejo, de allí el nombre con el que fue conocido en todo el país. Estas narraciones pertenecen a la rica tradición oral afrocolombiana y de la cual Álvarez también bebió para escribir las piezas cuyos protagonistas eran la Tía Zorra y el Tío Tigre.
Con su pequeño teatro de títeres llamado "Marionetas de El Tío Conejo" recorría el Departamento del Tolima presentando sus piezas cuyos títulos estaban englobados en el genérico de Historias de Tío Conejo, que tenían un notable encanto para niños y adultos, de las cuales no se conservan, o todavía no se conoce cual fue su destino documental. Además de lo anterior, se tiene información sobre innumerables montajes de su autoría como: Fantasía del acento colombiano, Pedro y el Lobo, Lo chévere, lo bacano y lo legal, El camino del café, El circo de la Tía Tránsito, El Chámpata, Chimpeto, Villancico artesanal colombiano, entre otras tantas piezas que creó o que adaptó a su arte, en sus largas giras.
Hugo Álvarez tuvo como alumnos a las personas que lo acompañaron por los caminos del arte, como Jorge Peñuela Pérez; aunque es su hijo, Rodrigo Álvarez, quien heredó y difundió el arte que había aprendido de su padre. Con el tiempo, Rodrigo se asentó en el Departamento del Quindío.

Las cuatro piezas colombianas consideradas aquí fueron escritas en distintas épocas, durante el siglo XX, y su objetivo es presentar

Artículo publicado en: Teatro colombiano contemporáneo. Antología (1992). Centro de Documentación Teatral. Madrid, España. Esta obra se puede leer en

El presente artículo fue publicado en un número monográfico de la revista Gaceta dedicado al poeta José Asunción Silva, cuya